ALCOHOLISMO
Efectos del Alcoholismo en el Feto
Si se trata de una mujer embarazada alcohólica, el feto se verá afectado. El alcohol llega a todos los órganos de la madre, incluida la placenta, desde donde llega a la sangre del feto.
Cuando una mujer embarazada bebe, la concentración de alcohol en la sangre del feto es la misma que en la de la madre. Una mujer alcohólica puede dar a luz a un bebé con el síndrome de alcoholismo fetal, una de las tres primeras causas de defectos al nacer.
Cuanto más beba la madre, mayor será el daño causado al feto. Pueden tener deformaciones en el cerebro y cráneo.
Su sistema nervioso central puede estar dañado; como consecuencia tienen problemas de aprendizaje y atención, problemas de memoria, problemas de resolución de problemas y frecuentes problemas de conducta. También pueden tener problemas de habilidades sociales. Su frustración se convierte fácilmente en rabia cuando crecen. Son hiperactivos, impulsivos, con poca coordinación y problemas de lenguaje y audición.
Cuando una mujer bebe alcohol durante el embarazo, se arriesga a dar a luz a un bebé que pagará las consecuencias -con deficiencias mentales y físicas- para el resto de su vida.
Aún así, muchas mujeres embarazadas beben alcohol, y se estima que cada año en EE.UU. uno de cada 750 bebés nace con un cuadro de problemas físicos, evolutivos y funcionales conocido como sindrome de alcoholismo fetal (SAF). Otros 40.000 niños nacen cada año con efectos del alcoholismo fetal (EAF).
En el caso de que su hijo sea adoptado, hay signos que pueden indicar la presencia de un sindrome de alcoholismo fetal. O, si usted ha consumido alcohol durante el embarazo y le preocupa que su hijo pueda padecer sindrome de alcoholismo fetal, hay algunos signos en los que se debería fijar.
Signos y síntomas del síndrome de alcoholismo fetal
Las características de los niños con sindrome de alcoholismo fetal son:
1) bajo peso al nacer
2) menor perímetro craneal
3) retraso del crecimiento
4) retraso del desarrollo
5) disfunción orgánica
6) anomalías faciales, incluyendo ojos de tamaño inferior al normal, mejillas aplanadas y surco nasolabial poco desarrollado
7) epilepsia
8) problemas de coordinación y de motricidad fina
9) escasas habilidades sociales, incluyendo dificultad para establecer y mantener vínculos de amistad y para relacionarse en grupo
10) falta de imaginación o curiosidad
11) dificultades de aprendizaje, incluyendo poca memoria, incapacidad para entender conceptos como el tiempo y el dinero, deficiente comprensión
12) lingüística y escasa capacidad de resolución de problemas
13) problemas de comportamiento, como hiperactividad, incapacidad para concentrarse, retraimiento social, testarudez, impulsividad y ansiedad.