ALCOHOLISMO
Efectos del Alcoholismo en los Niños
Los hijos de padres o madres alcohólicos presentan síntomas como baja autoestima, soledad, culpa, sentimientos de impotencia, miedo al abandono y depresión crónica. A veces se sienten responsables de los problemas de sus padres y piensan que ellos tienen la culpa. Suelen padecer altos niveles de estrés. Los niños más pequeños pueden tener pesadillas, orinarse en la cama o llantos frecuentes. Pueden no tener amigos y tener miedo de ir a la escuela.
Debido a que tienen la sensación de ser diferentes, desarrollan una pobre imagen de sí mismos. El ambiente estresante de sus casas les impide estudiar. Suelen tener problemas en la escuela y dificultades para establecer relaciones con profesores y compañeros. Un estudio realizado en Estados Unidos mostró que el 30 % de las chicas que no terminaban los estudios procedían de familias con padres o madres alcohólicos.
Estos niños viven en ambientes muy inestables, no saben qué pueden esperar de sus padres alcohólicos ni predecir su caótica conducta. Dado que no son capaces de predecir el estado de ánimo de sus padres, tampoco saben cómo comportarse.
Muchos de estos niños se sienten obligados a cuidar de sus padres cuando debería ser al revés y se sienten culpables de no poder salvar a sus padres del efecto del alcohol. Son niños y niñas privados de infancia que no han tenido la oportunidad de aprender las habilidades y recursos psicológicos que se aprenden durante una relación normal con los padres en la infancia.
El abuso sexual y el maltrato suele darse en familias de alcohólicos. Las víctimas de maltrato pueden, a su vez, recurrir al alcohol como un modo de aliviar el dolor emocional que implica recordar dichos acontecimientos traumáticos.